Sucede que en realidad existo,
soy de nombre y apellido: Gustavo Cuando.
En la soledad de los días me transformo,
me sueño a mí mismo entre abismos sin vértigo y labios llenos de vació, mi angustia se mide por horas y yo mido en
kilómetros el vació y la inutilidad de vivir,
me describo como el instante, pensamientos de mi que no tendrán mañana,prediciendo mi pasado las palabras atraviesan mi silencio.
lunes, enero 24, 2011
Sin derecho de replica.
Me transcribo indiferente ante la carente nostalgia que la tarde vomita sobre mí. Me absorbo al silencio de sus labios, Me abstraigo de su piel. Sin mayor ausencia.